Este caso no es aislado; las denuncias por fraudes relacionados con criptomonedas en la ciudad han aumentado, con un perjuicio económico promedio de 20.000 euros por víctima.
El esquema de estafa comienza con ofertas irresistibles que prometen ganancias rápidas y elevadas.
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Las víctimas son manipuladas con reportes ficticios que muestran un crecimiento en sus inversiones
Los ciberdelincuentes utilizan plataformas populares como Facebook, Telegram e Instagram para atraer a sus víctimas, ofreciendo inversiones iniciales desde tan solo 250 euros.
Pero todo es un montaje. Los estafadores incluso instalan software que simula el aumento del capital, logrando convencer a los afectados de que han ganado grandes cantidades de dinero.
Cuando las víctimas intentan retirar sus supuestos beneficios, los estafadores desaparecen, dejando tras de sí un rastro de pérdidas económicas y emocionales.
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En Málaga, un jubilado perdió todos sus ahorros y tuvo que regresar al trabajo
En el caso del jubilado malagueño, este invirtió toda su pensión con la esperanza de incrementar su patrimonio.

Al descubrir que había sido engañado, solicitó de forma urgente volver a su puesto de trabajo en el Ministerio de Educación, solicitud que finalmente fue aprobada.
La Policía Nacional advierte sobre este tipo de estafas y recomienda precaución al invertir en criptomonedas.
Una nueva modalidad conocida como “Recovery Room” agrava la situación, ya que los delincuentes vuelven a contactar con las víctimas ofreciendo recuperar su dinero a cambio de un pago adicional.
Este doble engaño no solo incrementa las pérdidas económicas, sino que genera vergüenza y desconfianza entre los afectados, muchos de los cuales optan por no denunciar.
Los expertos señalan que los ciberdelincuentes operan desde países como Ucrania, utilizando herramientas avanzadas para ocultar sus movimientos.
En Málaga, la Policía trabaja intensamente para desmantelar estas redes, pero advierte que los mecanismos de ocultación dificultan el rastreo de los fondos robados.
